DISCURSO DE GRADUACIÓN
Por: Verónica Isabel Meza Magaña.
A continuación, les presento mi discurso de graduación, mismo que dí en el Teatro Juan Ruíz de Alarcón del Centro de Convenciones al egresar del Instituto Tecnológico de Acapulco, de la carrera de Licenciatura en Administración, el 30 de Abril del 2006.
“Si
no puedes correr, trota; si no puedes trotar, camina; si no puedes caminar,
utiliza un bastón; pero nunca dejes de
avanzar”.
Honorable
presidium.
Admirados
maestros.
Queridos
y entrañables compañeros.
Hace
5 años exactamente el primer día que inicié mis estudios en esta benemérita
institución pedí un deseo y fue que todos y cada uno de los compañeros que ese
día entraron, al igual que yo por primera vez, estuviéramos reunidos el día de
hoy, bajo estas felices circunstancias.
Los
tiempos, las personas y las formas de pensar cambian y hoy por hoy aplico y
comprendo la cita de la Madre Teresa de Calcuta a la que al principio me
referí; al iniciar nuestra carrera hubo gente que corrió y alcanzó su objetivo
incluso en un tiempo menor al determinado, felicidades a ellos; también hay
gente que esta trotando y hoy día está luchando por llegar a la meta, muy
loable su labor; también están aquellos que por obstáculos en el camino (o una
agradable fiaca) van caminando y no cejan en su esfuerzo, bien por ellos; pero
mención aparte quiero hacer de aquellos que tienen que utilizar un bastón, un
apoyo para seguir adelante y no dejan de avanzar puesto que seguramente en su
camino se encontraron piedras e incluso obstáculos que por su complejidad
posiblemente los vieron del tamaño de una montaña y esto les ha impedido
avanzar como ellos quisieran. Va para ellos nuestra admiración y sincero
reconocimiento.
¿Quién
de nosotros no tuvo un problema en estos cinco años y ese problema en algún
momento no nos hizo flaquear?
Tal
vez tuvieron que enfrentar la separación de sus padres, el fallecimiento de un
ser querido, o tal vez la enfermedad de algún familiar, problemas en el trabajo
o el habernos separado de nuestra pareja y nos tuvimos que adaptar a ser una
familia uniparental, posiblemente tuvieron que enfrentar la desaprobación de
alguien cercano para asistir a la escuela
o los que somos padres teníamos
dificultades para el cuidado de nuestros hijos.
¿Problemas económicos? De eso mejor ni hablamos
Pero
también debió haber momentos gratos;
posiblemente conseguimos ese trabajo por tanto tiempo codiciado, hicimos ese
viaje o conocimos ese lugar por tanto tiempo anhelado, el nacimiento de una personita especial, tal
vez encontramos a nuestra “otra mitad” a ese complemento que todo ser humano
necesita, reconciliaciones y encuentro con personas queridas y extrañadas.
Todas
estas situaciones, buenas o malas, han forjado nuestro carácter y nos han
puesto en las circunstancias que hoy estamos.
He
decidido hacerle un pequeño cambio al deseo que pedí en mi primer día de curso
en esta escuela, hoy deseo que todos aquellos compañeros que iniciaron conmigo
este camino, lleguen a la meta ya sea corriendo, caminando, trotando o con la
ayuda de un bastón; de la forma y manera
que sea pero que lleguen.
Hasta
este instante he estado enfocándome en retrospectiva, ahora veamos el
futuro. Pasé mucho tiempo pensando en
como transmitirles mis mejores deseos; fueron y vinieron a mi mente frases
trilladas y palabras rebuscadas pero después de mucho cavilar, me di cuenta de
que lo más sencillo siempre es lo mejor:
Compañeros: Solo
quiero decirles que en esta vida todo
lo que imaginan lo pueden conseguir subrayo, enfatizo y resalto la palabra TODO.
Para obtenerlo pongan toda su fuerza de voluntad, deseo, amor,
pasión, entrega y dedicación y verán como el universo entero se confabula para
que obtengan lo que desean. Pero
cuidado, este evento tiene una sola regla y es que: “Debe hacer feliz al menos
a una persona, pero no deberá lastimar a NINGUNA”
Por
último compañeros quiero dar las gracias, porque en esta vida podemos ser
cualquier cosa, menos desagradecidos.
Deseo
volver a los obstáculos de los que hablábamos anteriormente, específicamente
los que encontramos para llegar a este día, visualícenlos y véanse a ustedes
mismos haciendo una y mil peripecias para sortearlos; viendo nuestro esfuerzo
la suerte o el destino (yo en lo personal le llamo Dios), se condolieron
y nos fueron quitando piedras en el camino. El utilizó de vehículo a
gente que ya estaba en nuestro entorno o puso personas nuevas en nuestro camino. Estos vehículos de los que hablábamos disfrazados de maestros, padres, hermanos, amigos, familia
política, nuestra pareja e incluso desconocidos, fueron quienes nos allanaron el camino.
Hagamos
compañeros una lista de ellos, se sorprenderán de lo larga que saldrá, y
agradezcámosle a cada uno de ellos su ayuda y apoyo, ellos a su vez nos lo
agradecerán, devolviéndonoslo en forma de bendiciones y parabienes.
Compañeros,
solo me resta desearles lo mejor de aquí en adelante y darles las gracias por
haberme permitido ser parte de esta maravillosa generación y ninguno de ustedes
piense que ya llegó, todo lo contrario, hemos subido apenas el primer escalón, vamos empezando.
Y
recuerden: “Un paso atrás, solo se es permitido para tomar impulso”.
¡¡ M U C H A S G R A C I A S!!